Cuando te pones el neopreno y saltas al agua para bucear en La Herradura, estás sumergiéndote en un escenario de película. Bajo estas aguas tranquilas y cristalinas yace la memoria de uno de los desastres navales más grandes y sobrecogedores de la historia de España.
El 19 de octubre de 1562, entre 3.000 y 5.000 personas perdieron la vida en nuestra bahía en cuestión de horas. Esta es la historia de la Armada Española, un temporal mortal y el legado submarino que aún se respira en la Costa Tropical.

El Contexto: Una flota buscando refugio
Imagina la escena: 28 galeras fuertemente armadas del Imperio Español, comandadas por Juan de Mendoza y Carrillo. Su misión era vital: llevar refuerzos para defender las ciudades de Orán y Mazalquivir del asedio del Imperio Otomano.
La flota zarpó de Málaga, pero el cielo avisaba de problemas. Previendo un fuerte temporal, el capitán tomó una decisión lógica: refugiarse en la Bahía de La Herradura.
A simple vista, era el refugio perfecto. Su forma de «U», flanqueada por el Cerro Gordo y la imponente Punta de la Mona, había servido de escudo seguro a navegantes durante siglos. Pero el mar tenía otros planes.
El Desastre: La trampa mortal del viento
A la mañana siguiente, lo que parecía un refugio seguro se convirtió en una trampa mortal. Hubo un giro repentino e inesperado en la dirección del viento.
Como te contamos en nuestra guía sobre los vientos en La Herradura, la orientación de la bahía te protege, pero si el viento entra de forma directa y con fuerza huracanada desde el sur, no hay escapatoria.
- Los supervivientes: De las más de 7.000 almas a bordo, solo sobrevivieron unas 2.000. Curiosamente, la mayoría de los supervivientes fueron los galeotes (los remeros condenados) que, al ir casi desnudos, pudieron nadar hasta la orilla, mientras que los soldados y nobles se hundieron arrastrados por el peso de sus armaduras.
- El caos: Los fuertes vientos empujaron a las galeras unas contra otras. Con la falta de espacio para maniobrar, el pánico se desató.
- El hundimiento: En pocas horas, 25 de las 28 galeras se destrozaron contra las rocas y se hundieron.
El naufragio de La Herradura no solo tuvo un costo humano devastador, sino que también debilitó significativamente la Armada Española en el Mediterráneo. A pesar de ello, las ciudades de Orán y Mazalquivir fueron finalmente defendidas con éxito gracias a refuerzos posteriores.
Este desastre también tuvo un impacto duradero en la región. Los vecinos de Almuñécar y La Herradura ayudaron a los supervivientes y enterraron a los fallecidos cuyos cuerpos fueron arrastrados por el mar durante días. Se construyó una ermita con los restos de los barcos destrozados, conocida como la Ermita de la Antigua en Almuñécar.
¿Se pueden bucear los restos del Naufragio hoy en día?
Esta es la pregunta que más nos hacen los buceadores cuando conocen la historia. ¿Hay barcos piratas o galeones de madera esperándonos a 20 metros de profundidad?
La respuesta realista es no. Han pasado más de 450 años de corrientes, temporales y labores de rescate (ya en la época se recuperaron cañones y enseres). No vas a encontrar el esqueleto de un barco intacto.
Sin embargo, bucear aquí tiene una magia especial:
- Estás explorando exactamente las mismas paredes de roca contra las que chocaron las galeras.
- A lo largo de los años, temporales esporádicos han llegado a desenterrar pequeños restos de cerámica, monedas o maderas de la época que estaban ocultas bajo la arena.
- La sensación de aletear por la Punta de la Mona sabiendo la historia que esconde le da una dimensión épica a cualquiera de nuestras salidas de buceo.
Una huella imborrable en la historia y la cultura
El eco de esta tragedia fue tan grande que llegó a oídos del mismísimo Miguel de Cervantes, quien dejó constancia del Naufragio de La Herradura en la segunda parte de El Quijote.
Hoy en día, el pueblo rinde homenaje a las víctimas de varias formas que te recomendamos visitar cuando vengas a bucear:
- El Museo 1562: Situado en el Castillo de La Herradura, es una parada obligatoria para entender «La Furia del Mar».
- El Monumento del Paseo Marítimo: Una impresionante escultura en bronce del artista Miguel Moreno.
Descubre La Herradura y sumérgete en la historia
La Herradura no es solo un paraíso de biodiversidad marina; es un museo sumergido vivo. Cada inmersión es un viaje en el tiempo.
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