El pez luna o Mola mola es uno de los animales marinos más fascinantes que se pueden observar buceando. Su tamaño, su forma única y su comportamiento lo convierten en una de las especies más buscadas por los buceadores. En La Herradura, aunque no es una especie residente permanente, puede verse en puntos concretos como Punta de la Mona, La Piedra de la Higuera y La Calita, especialmente cerca de estaciones de limpieza.
En ocasiones excepcionales, como ocurrió recientemente en invierno, su presencia puede ser sorprendentemente frecuente, dejando encuentros difíciles de olvidar.

El Mola mola: el pez óseo más grande del mundo
El pez luna es el pez óseo más pesado del planeta. Puede superar:
3 metros de longitud
Más de 1.000 kg de peso
Su forma es inconfundible: cuerpo alto y plano, movimiento lento y una apariencia casi prehistórica. A pesar de su tamaño, es completamente inofensivo y suele mostrarse tranquilo, lo que permite observarlo de cerca cuando se encuentra en zonas de limpieza.
Su dieta se basa principalmente en:
Medusas
Organismos gelatinosos
Pequeños invertebrados
Esto explica por qué suele aparecer en zonas con buena productividad marina como el entorno de La Herradura.
Las estaciones de limpieza: clave para ver peces luna
Uno de los momentos más habituales para observar Mola mola es cuando acuden a estaciones de limpieza, zonas donde pequeños peces eliminan parásitos de su piel.
En La Herradura, estos encuentros suelen producirse en puntos como:
Punta de la Mona
La Piedra de la Higuera
La Calita
En estas zonas, el pez luna puede permanecer casi inmóvil durante largos periodos, permitiendo observaciones cercanas y tranquilas.
Si quieres conocer estos puntos, puedes visitar nuestra sección de zonas de inmersión en La Herradura. También tenemos una guía sobre las especies que puedes ver buceando en la zona.
Un visitante ocasional, pero siempre posible
El Mola mola no es una especie residente fija, pero aparece de forma regular en determinadas épocas del año, especialmente cuando las condiciones del mar y la disponibilidad de alimento lo favorecen.
En invierno, con menor presión humana y aguas más estables, las probabilidades de encuentro suelen aumentar.
Esto forma parte de la riqueza biológica del entorno de La Herradura, considerado uno de los puntos con mayor biodiversidad del Mediterráneo occidental.
Una experiencia real: la “invasión” de peces luna
En ocasiones, la naturaleza sorprende. Durante el mes de diciembre, en varias inmersiones realizadas en La Herradura, fue posible observar hasta 8 o 9 peces luna en una sola inmersión, algo completamente inusual.
Se trató de un fenómeno puntual, probablemente relacionado con condiciones específicas del mar y disponibilidad de alimento, pero que demuestra el potencial biológico del entorno.
Para quienes estuvieron bajo el agua esos días, fue una experiencia difícil de repetir: ver varios Mola mola moviéndose lentamente entre las zonas de limpieza es uno de los encuentros más especiales que puede ofrecer el buceo.
Por qué La Herradura favorece estos encuentros
El entorno de Punta de la Mona combina varios factores que favorecen la presencia ocasional del pez luna:
Alta biodiversidad
Estaciones naturales de limpieza
Fondos mixtos y paredes rocosas
Interacción de corrientes mediterráneas y atlánticas
Estabilidad del mar
Esto convierte la zona en un ecosistema rico donde pueden aparecer especies poco habituales.
Puedes conocer más sobre la singularidad de este entorno en nuestro artículo sobre qué hace única a la Punta de la Mona para el buceo.
Cómo observar un pez luna durante una inmersión
El encuentro con un Mola mola suele ser tranquilo, pero es importante mantener una conducta adecuada:
Mantener distancia y no invadir su espacio
Evitar movimientos bruscos
No tocar ni perseguir
Observar con calma
El pez luna suele mostrarse indiferente a la presencia de buceadores, lo que permite disfrutar del momento de forma natural.
Un encuentro que forma parte de la magia del buceo en La Herradura
Ver un pez luna no ocurre en cada inmersión, pero cuando sucede, se convierte en un recuerdo inolvidable. La posibilidad de encontrarlo en puntos como Punta de la Mona, La Piedra de la Higuera o La Calita demuestra la riqueza biológica del entorno submarino de La Herradura.
Si quieres explorar estos fondos y aumentar tus posibilidades de encuentros únicos, puedes comenzar con un bautizo de buceo, formarte con nuestros cursos para todos los niveles o reservar una inmersión de buceo en La Herradura si ya estás certificado.

